Pages

Wednesday, December 1, 2010

El neoliberalismo sigue reinando en los espacios devastados por los agronegocios



Ayer hablé en Radio Continental en el programa de María O'Donnel sobre la violencia que los agronegocios crean en el norte argentino, y tuve un momento surrealista cuando, mientras esperaba para aparecer en el aire, no hacían más que pasar propagandas de productos ligados al cultivo de soja. La soja está en tantos lados que hasta financia nuestro tiempo al aire cuando le damos con un caño.

Además de a los sojeros, apunté no sólo a Gildo Insfrán por la violenta represión en Formosa sino también al gobierno nacional por su silencio, y creo que es claro (como lo han notado varios) que la prioridad política de todos los que estamos consternados por esta violencia es resaltar que el silencio cómplice de Cristina le resta muchísima credibilidad a su postulado de que este es un gobierno distinto, de los derechos humanos y que no reprime la protesta social. Por eso la presencia de Félix Díaz y otros paisanos qom en estos días en Buenos Aires es verdaderamente fundamental para tratar de forzar una audiencia con ella pero además para hacer la protesta más visible en las calles porteñas y en los medios.

Pero es igualmente importante abrirnos del discurso oportunista de las corporaciones mediáticas, que critica a Cristina por esta hipocresía pero no porque quieran que siga dicha política de derechos humanos sino para que la abandone de una vez por todas. Y también me parece importante no caer en la miopía de cierta militancia invalorable pero purista que ve a Cristina como el enemigo a enfrentar, porque ello sería ser ciegos al hecho de que esto ocurre en un momento político muy particular, en el que ella está liderando una transformación del kirchnerismo en algo nuevo y todavía amorfo, pero situado más a la izquierda de lo que era solo unos meses atrás. Si este gobierno fracasara la alternativa "anti-K" en Salta es Alfredo Olmedo, el mayor destructor de montes y familias criollas que nunca haya existido en el Chaco salteño y nuevo miembro del PRO (Va a estar buena Salta). Dado el actual equilibrio de fuerzas en el norte, la alternativa a una política de derechos humanas hipócrita y parcial es una devastación social y ambiental mucho más agresiva y violenta (la política PRO de limpiar el espacio urbano de indeseables con patotas paramilitares pagadas por el estado).

Por eso, es importante demandarle al gobierno que tome una decisión política del calibre de la requerida para confrontar a la Iglesia por la ley de matrimonio igualitario y le empiece a poner un freno a la destrucción y violencia gangsteril creada por los agronegocios. Hay sectores dentro del gobierno que resistirán a muerte dicha movida, empezando por gobernadores como Insfrán en Formosa y Urtubey en Salta. Pero es inaceptable que el discurso de los derechos humanos sólo incluya a ciertos sectores del país y excluya al pobrerío rural, que se está transformando en el cordero sacrificado en el altar del progreso. Por ello es imprescindible expandir los lazos de solidaridad y activismo con los lugares donde viven los criollos y aborígenes que están siendo apaleados y asesinados por empresarios, matones armados y policías a su servicio.

No olvidemos que en La Primavera fueron tanto policías como terratenientes los que dispararon, como si fueran una sola entidad, contra los cuerpos de esos indios salvajes e insolentes que se atrevían a oponerse al saqueo privado y estatal de sus tierras, las mismas donde nacieron y murieron sus abuelos. Violencia neoliberal, Inc. Si hay un lugar de la Argentina en el que la barbarie neoliberal nunca dejó de reinar con impunidad es en los espacios devastados por los agronegocios.

3 comments:

  1. a ver gastón. En estas mismas páginas recordábamos a comandos civiles de la década del 40 y ahora con 3 cervezas encima no recuerdo como se los llamaba a los civies que disparaban en la semana trágica contra obreros.
    En Misiones en el 36 los que disperaban con cobertura de policias eran civiles y en el 76 eran milicos con aval de corporaciones civiles.
    Sabes mejor que yo que el Estado no se reduce a la burocracia gubernamental, leiste muy bien a gramsci.
    Por eso no me resulta para nada surealista que a la Odonell en Continetal le auspicien tus honestos comentarios Monsato o Nidera...
    Ellos tambien luchan por el sentido de esta represión... de la que no se harán cargo, ni siquiera la descendiente de irlandeses de voz nazal.
    Tal vez este sea el límite del modelo o de la voluntad o de la capacidad de ejercer el poder de Cristina.
    De todos modos el deber ético es el de explayar los límites, ampliar el marco de lo posible, aunque no sea la O'donnel una intérprete de esta voluntad.

    ReplyDelete
  2. Concuerdo Hernán. Reconozco que estando en Canadá no tengo mucha idea sobre los programas de radio de Buenos Aires, y cuando me llamaron por teléfono de la radio nunca había escuchado hablar de O'Donnel. Fue al escuchar a los anunciantes que me día cuenta dónde me había metido...

    ReplyDelete
  3. Coincido en gran parte en tu señalamiento de la complicidad que se encuentra tras el silencio. Siendo de una provincia -Chaco- donde la expansión de la frontera agraria sojera es cada día más evidente, aun a expensas de otros cultivos y de la ganadería misma, puedo inducir que en Formosa se da una situación semejante. La Primavera demuestra una trama compleja para atender cuando el propio Estado está al servicio de esos intereses, y en esto no solo Insfrán, hay que recordar que Buryaile, vice de CRA y presidente de la comisión de agricultura de Diputados es Formoseño. Conozco a unos compañeros que estuvieron trabajando durante el año pasado con la comunidad y me contaban que lo que finalmente sucedió se veía venir a lo lejos. Es lamentable la falta de reflejos que muchas veces tenemos como movimiento.


    OT. Hoy descubrí tu blog llegando desde derekdice y me gustó mucho. Te felicito, muy claro

    ReplyDelete